Hace más de diez años, el premio Crofts & Assinder Design Award invitó a estudiantes universitarios a participar en un proyecto real: diseñar una pieza de herrajes decorativos que se integrara armoniosamente en una colección. Fue una oportunidad para ir más allá del trabajo puramente conceptual y reflexionar sobre los materiales, la fabricación y el uso cotidiano del producto. Para muchos, fue su primera experiencia diseñando con creatividad y teniendo en cuenta la realidad comercial.
Para Agnete, ese desafío se convirtió en un primer paso importante. Su respuesta al encargo exploró formas fluidas y orgánicas, influenciadas por su experiencia en Jaguar Land Rover, y se tradujo en una manija que combinaba escultura y funcionalidad.
Desde entonces, su carrera ha evolucionado significativamente tanto en el diseño físico como en el digital, lo que la ha llevado a su reciente ascenso a Responsable de diseño de interfaz de usuario/experiencia de usuario en Tata MotorsEn este puesto, no solo da forma a las experiencias de los usuarios, sino que también lidera equipos, gestiona a las partes interesadas y ayuda a orientar la dirección del diseño dentro de ecosistemas complejos y a gran escala.
En esta conversación, Agnete reflexiona sobre el tirador que creó para Crofts & Assinder, cómo ha evolucionado su forma de pensar y qué haría de forma diferente hoy en día.
Han pasado bastantes años desde el concurso de ferretería de Crofts & Assinder. ¿Qué recuerdas de tu participación y de todo el proceso?
Lo que más recuerdo es lo mucho que valoré la oportunidad de participar en un concurso con una empresa real mientras aún estaba en la universidad. No se trataba de un encargo ficticio, lo que hizo que la experiencia fuera mucho más emocionante y enriquecedora. La ceremonia de entrega de premios también fue una excelente oportunidad para establecer contactos y comprender mejor el mundo del diseño profesional.
¿Y cómo te sientes ahora al recordar el nombre de usuario que creaste para nosotros? Si volvieras a participar en el concurso hoy, con todo lo que has aprendido desde entonces, ¿qué enfoque cambiarías?
El tirador que creé en aquel entonces estuvo muy influenciado por mi año de prácticas en Jaguar Land Rover, donde aprendí mucho sobre formas orgánicas y automotrices, algo que se refleja claramente en el diseño. Hace tiempo que no diseño tiradores, pero sería genial retomarlo. Si volviera a participar en el concurso hoy, creo que dedicaría más tiempo a explorar la filosofía subyacente y la relevancia cultural del diseño antes de empezar con el desarrollo de la forma.
Desde la competición, tu trayectoria profesional ha evolucionado significativamente tanto en el diseño digital como en el físico. ¿Cómo ha cambiado tu enfoque o tu forma de pensar sobre el diseño a lo largo de los años?
Creo que, como diseñador, tu enfoque y tu forma de pensar evolucionan naturalmente a medida que avanza tu carrera. Constantemente debes adaptarte a las tendencias, las tecnologías y las expectativas cambiantes, y el estándar general de diseño también evoluciona continuamente. Hoy en día, el diseño debe tener en cuenta a un grupo mucho más amplio de partes interesadas, incluyendo usuarios, accionistas y líderes de diseño. En la universidad, a menudo hay muchas menos restricciones, lo que puede propiciar ideas particularmente novedosas y experimentales.
Diseñar herrajes decorativos es bastante diferente a diseñar productos digitales. Aunque haya pasado tiempo, ¿qué fue lo que más te llamó la atención al trabajar en un objeto físico como una manija, ya sea en términos de forma, textura o la manera en que las personas interactúan con él?
Siempre he creído que el diseño es diseño —ya sea físico o digital— y que un buen diseñador puede adaptar su enfoque a distintas disciplinas. En ambos casos, es fundamental pensar en el usuario final y en cómo interactúa con el producto. Además, diseñar un asa tiene un atractivo especial: es un objeto tan simple en esencia, pero permite una gran libertad creativa en cuanto a forma, ergonomía y expresión.
¡Enhorabuena de nuevo por tu ascenso a Líder de Diseño UI/UX en Tata Motors! ¿Qué te ha enseñado asumir un rol de liderazgo sobre cómo guiar la dirección del diseño dentro de ecosistemas complejos?
Gracias. Asumir un rol de liderazgo me ha hecho comprender la importancia crucial de la comunicación, especialmente al gestionar varios miembros del equipo y trabajar con partes interesadas externas. Se vuelve tan importante como la propia habilidad de diseño, algo que no siempre se enseña en las escuelas de diseño. Una comunicación clara puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso de un proyecto.
Para los nuevos diseñadores que participan en concursos hoy en día, ¿qué consejos les daría sobre cómo abordar un encargo o cómo expresar su propia voz como diseñadores?
Mi consejo sería seguir un proceso de diseño estructurado: investigar referencias, crear un panel de inspiración sólido y dedicar tiempo a la exploración y el perfeccionamiento. Cuando los plazos son ajustados, es tentador saltarse pasos, pero en realidad no se puede atajar en un buen proceso de diseño.
Por último, ¿qué es lo que más te entusiasma actualmente en tu trabajo o en la industria del diseño en general?
Actualmente estoy muy entusiasmado con el trabajo que estamos realizando en Tata Motors. Mi equipo se ha ampliado recientemente y ahora contamos con una sólida combinación de habilidades que nos permite desarrollar diseños de alta calidad. Me entusiasma enormemente lo que crearemos en un futuro próximo.
Nos entusiasma repasar la trayectoria de Agnete Linikaite y ver cómo el premio Crofts & Assinder Design Award contribuyó a forjarla. Concursos como este brindan a los diseñadores emergentes la oportunidad de explorar materiales, comprender la realidad de la producción y poner a prueba sus ideas en un entorno real. Siempre hemos querido apoyar el nuevo talento, y reflexionar sobre este premio nos recuerda por qué brindar a los jóvenes diseñadores un espacio para experimentar y crecer siempre ha sido tan importante para nosotros.